Qué hacer con la ropa de trabajo sucia (I)

Si trabajas en un espacio industrial o de construcción es posible que sepas de que estamos hablando, pues la ropa sucia será algo cotidiano con lo que tengas que lidiar. El polvo, la suciedad y las distintas sustancias peligrosas se encuentran suspendidas en nuestro ambiente de trabajo y caen en nuestra ropa laboral y en nuestros equipamientos.

Por norma general, las empresas no se encargan del lavado de los uniformes laborales, por lo que son los propios trabajadores lo que se llevan a sus casas todos esos componentes contaminantes, poniendo en riesgo la salud de las personas más cercanas.

La ropa sucia puede llegar a ser una gran problema si tu o alguien que viva contigo trabaja en uno de estos ambientes de trabajo por los motivos anteriormente señalados, por ello, os dejamos la primera parte de una serie de recomendaciones de limpieza para cuando la ropa de trabajo está muy sucia:

Recomendaciones de limpieza para ropa sucia

·Clasificar la ropa: como hemos mencionado, la ropa de trabajo no debe mezclarse con nuestra ropa diaria, pues puede haber sustancias peligrosas que pasarán a toda la colada. Lo mejor es separar nuestras prendas diarias de nuestra ropa laboral, y hacer dos coladas distintas para evitarnos sustos.

·Correcta manipulación de las prendas: si percibes que alguna de las manchas es más difícil de sacar, trata la prenda antes de introducirla en la lavadora pero de una forma segura. Por ejemplo, si en tu trabajo hay un tipo específico de suciedad con riesgo de contaminación, como por ejemplo un médico o una enfermera, deberás coger las prendas con guantes para evitar cualquier posible contagio.

Debemos mencionar también que lo mejor es poner la prenda en un tratamiento específico antes de lavarla, sobre todo cuando son manchas muy difíciles de eliminar, así evitaremos también que se extienda la misma y se seque.

·Especial atención a los químicos: dado que en muchos puestos de trabajo es posible que estemos en contacto con agentes químicos y bacterianos, como los plaguicidas por ejemplo, es recomendable lavar las prendas al aire libre, usando un detergente industrial y evitando los blanqueadores a base de amoniaco o de cloro.

·Uso de la temperatura adecuada: cuando nuestra ropa de trabajo esté muy sucia lo mejor es utilizar agua fría, pues el agua caliente podría hacer que la mancha penetrara más aún, dificultando nuestra tarea. Lo más recomendable es iniciar el lavado con agua fría y terminar con agua ligeramente caliente.

En el único caso en el que es recomendable utilizar agua fría es cuando la mancha tiene algún elemento sólido, pues las altas temperaturas ayudan a su disolución; aunque es necesario tener en cuenta que los colores oscuros pueden desteñir, por lo que los más recomendable es utilizarla con prendas blancas o de colores claros.

En nuestra siguiente entrada os dejaremos la segunda parte de estas recomendaciones para que podáis ponerlas en práctica con vuestra ropa sucia de trabajo.

 

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